Podríamos decir que la cultura es un proceso social total en que las personas definen y configuran sus vidas. Todas o casi todas las iniciativas o contribuciones a dicha cultura, aún cuando asuman conformaciones manifiestamente alternativas o de oposición, en la práctica se hallan vinculadas a este desarrollo.
La tradición es un proceso muy poderoso dentro de la trama cultural y está ligado a continuidades prácticas como la familia, las instituciones y hasta el idioma mismo. Su valor se fundamenta en que son experimentadas directamente; o sea son producto de vivencias concretas de los seres humanos que constituyen una determinada comunidad. Por lo tanto, podría afirmarse que la tradición constituye un aspecto de la organización social y cultural contemporánea de una sociedad..
En muchos casos es considerada como un segmento histórico relativamente inerte de una estructura social o como una supervivencia del pasado. Nada se halla más alejado de la realidad que esta idea. No se debe subestimar a la tradición ya que conforma una fuerza activa y configurativa, que en la práctica es la expresión más evidente de las presiones y límites dominantes y hegemónicos de una comunidad.
La tradición siempre es proceso, nunca estructura, y en la práctica jamás es individual. No se da de un modo pasivo como forma de dominación sino más bien en forma hegemónica. Debe ser constantemente renovada, recreada, defendida y modificada y por su puesto es permanentemente resistida, limitada, alterada y desafiada por presiones tanto internas como externas, en diferentes niveles y de distintas maneras.
La memoria es uno de los grandes atributos de la tradición. Es la que palmo a palmo va descorriendo los velos del pasado para entender quienes somos a partir de lo que hemos hecho, lo que hemos anhelado, por lo que nos hemos esforzado y luchado como pueblo hasta dejar el último aliento y las últimas lágrimas.
Memoria no es lo mismo que historia. Se acuñan en lugares diferentes del alma de la humanidad.
La historia es científica, ideológica y hasta racional; se transmite a través de los soportes materiales que la contienen.
La memoria en cambio es espirituosa y sensitiva, no se transmite, se da y se ofrece a quien desee tomarla y hacerla parte de si y de su vida
Este fragmento del capítulo “Dos visitantes” del libro “Los días del Venado” escrito por Liliana Bodoc. Libro primero de los tres que conforman “La saga de los Confines” es un grato ejemplo:
“-¡Aquí estamos por fin! –dijo Vieja Kush-, Quítense los mantos y vayab cerca del fuego. Yo voy a preparar agua de menta con miel para olvidar el frío.
Dulkancellin colgaba su abrigo cuando vio la caja de madera labrada que aparecía con la lluvia y desaparecía con el sol. Sonrió para si y levantó la voz hablándole a Kush que trabajaba en el fuego:
-Qué sacarás esta vez de tu baúl?
-Quién puede saberlo –respondió su madre.
-Ojalá saques el peine de Shampalwe –intervino Kuy-Kuyen- Asi nos cuentas de nuevo cómo fue su boda.
-No –dijo Thungür, frotándose las manos cerca del fuego- Mejor que saque la piedra roja del volcán para que nos cuente del día que se abrió la tierra y los lagos tenían burbujas de calor –Sea lo que sea les contaré una historia…
Cada familia husihuilke conservaba un cofre, heredado por generaciones, que los mayores tenían consigo. Aunque tenía algo menos de dos palmos de altura, y un niño pequeño podía rodearlo con sus brazos, en él se guardaban recuerdos de todo lo importante que había ocurrido a la gente del linaje familiar a través del tiempo. Cuando llegaban las noches de contar historias, volteaban el cofre haciéndolo dar cuatro tumbos completos: primero hacia delante, después hacia atrás y, finalmente hacia cada costado. Entonces, el más anciano sacaba del cofre lo primero que su mano tocaba, sin vacilar ni elegir. Y aquel objeto, evocador de un recuerdo, le señalaba la historia que ese año debía relatar. A veces se trataba de hechos que no habían presenciado porque eran muchos más viejos que ellos mismos. Sin embargo, los narraban con la nitidez del que estuvo allí. Y de la misma forma, se grababa en la memoria de quienes tendrían que contarlo, años después.
Los husihuilkes decían que la Gran Sabiduría guiaba la mano del anciano para que su voz trajera desde la memoria aquello que era necesario volver a recordar. Algunas historias se repetían incansablemente. Algunas se relataban por única vez en el paso de una generación; y otras quizá, nunca serían contadas.
-Pienso en las viejas historias que quedaron para siempre dentro del cofre –dijo Thungúr -, si nadie las contó, nadie las oyó. Y si nadie las oyó ….
-Ndie las recuerda –comentó Kush- Que llegaba con su vasija cargada de menta dulce-. Siempre repites lo mismo y me obligas a repetir lo mismo a mi. ¡Tantas veces te lo he dicho! Cuando algo ciertamente grande ocurre suelen ser muchos los ojos que lo están viendo. Y muchas las lenguas que saldrán a contarlo. Entonces, recuerda esto, las viejas historias que jamás se cuenten alrededor de un fuego, alrededor de otro se contarán. Y los recuerdos que un linaje ha perdido viven en las casas de otro linaje.
Kush arrastró una alfombra de cuero para sentarse junto al calor.

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Robert Michel
Para variar, me perdí en el segundo párrafo. Hay una versión es español???
“La cultura es la sonrisa que brilla en todos lados, en un libro, en un niño, en un cine o en un teatro. Sólo tengo que invitarla para que venga a cantar un rato. Ay ay ay que se va la vida, mas la cultura se queda aquí.” León Giego
che, terminaste de leer los libros o te quedaste ahí nomás???
sevemos
Jajajaja siiii Poio, te la mando por msn
En realidad para este post yo pensé en otro tema de León, ese que dice:
“…Es que hay tanta gente
que por mas que uno le explique
nunca su rabia se convertirá en pena…”
“…Cuando tu nombre desprecie
lo que pase por enfrente
es que un pedazo de tierra
se está muriendo de verguenza…”
Los libros los teminé y me encantaron, tanto es asi que ya volverán a aparecer aqui varios fragmentos. Gracias por la recomendación. Uffff, hoy te he dicho gracias todo el dia ….
Me gustò eso de Memoria vs. Historia, pues cada una aporta al presente lo pasado y allí se sacan ideas o formas de vida que nos pueden guiar en el afàn cotidiano que enfrentamos dìa a dìa.
Si no mal entendì, ¿podemos decir que la memoria está más ligada a la tradición que la historia?
Abrazos Luna
Entendiste perfectamente, Walter
Lo único que yo no diría memoria Vs historia ya que son cosas diferentes que en algún punto se complementan.
Una cosa es lo que nos han contado nuestros abuelos, por ejemplo y otra cosa es lo que dicen los libros con que estudiábamos en la escuela.
Me alegro mucho de que hayas pasado por acá
Quiza un poco fuera de tema, pero yo siempre me he preguntado ¿por qué la mayoría de cosas vividas hace algún tiempo, nos parecen mejor que hoy?
Desde luego, las cosas que nos han dejado alguna mala experiencia, no las vamos a recordar con cariño, pero sí aquellas que nos traen recuerdos hermosos que jamás se borrarán de nuestras vidas… perdón, quizá estoy un tanto melancólico, pues cierta canción que escuchaba hace poco me hizo volar…
Gracias por todo
No Walter, no estás fuera de tema.
La vida se ha puesto agresiva, apurada, demagógica con sus tiempos y por sobre todas las cosas demandante hasta el último rinconcito de nuestras vidas. Vista asi, no es raro que nos parezca que aquellos tiempo más apacibles fueran mejores.
Yo creo, personalmente, que hay cosas en el pasado que han sido mejores y hay cosas de nuestro presente que por suerte han evolucionado.
Respecto de los recuerdos tristes, hay una memoria colectiva (que es a la que me refería en el post) y otra individual, no menos importante y mucho más sentida
¿Cuál es el tema que escuchabas? Dale, compartilo asi lo cantamos a dúo!
Era un tema de Soda Estereo “En la ciudad de la furia”, sé que le gustaba a cierta personita y luego que yo la escuché algún tiempo después me encantó, pues la música de estos chicos me resultó formidable…
Sí, cantemos a todo pulmón…
“LA” historia no existe. Existen las historias. Que se cruzan, se parecen, se desmienten, desmitifican y endiosan al mismo tiempo a personas diferentes o no. Como decía algún pueta: “Si la historia la escriben los que ganan…”.
Me verás volarrrrr…
La historia o los historiadores cuentan lo que quieren, lo que les gusta de ella. Yo me pregunto ¿qué parte de la historia es verdadera?
En la primaria me dijeron que uno de los niños héroes se avento envuelto en la bandera para que el enemigo (E.U) no la tomara; en la prepa me dijeron que estaba ebrio y que se estaba cayendo y para evitarlo se cogió de la bandera, la cual no lo aguanto, y se revento del mastil y al caer al barranco y rodar a través de éste se enredó en ella.
En la primaria también me dijeron que el cura Hidalgo dio el grito de independecia el 15 de septiembre a las cero horas; en un libro leí que el grito lo dio el 14 de septiembre a las cero horas y que fue cambiado para el 15 de sptiembre para que concordara con el onomástico del Sr. presidente, Don Porfirio Díaz.
¿cuál es la verdadera historia?
Besitos memorables.
Yo sólo cuento lo que me platicaron.
Es verdad JEMS aqui a nosostros nos pasa lo mismo. Nos enseñaron un montón de huevadas: crónicas oportunamente inventadas y acomodadas a las circunstancias y a las “necesidades” de los educandos jejeje puro verso.
En ese punto tambien coincido con MELKOR, no existe una historia.
Me hace acordar a una canción vieja que cantaba Julia Zenko que dice ” … me enseñaron todo mal…”
No, mejor cantemos
“Me dejarás dormir al amanecer
Entre tus piernas, entre tus piernas
Sabrás ocultarme bien y desaparecer
Entre la niebla, entre la nieblaaaaa
Un hombre alado
Extraña la tierra” no te parece WALTER?
Sí, Luna me parece perfecta esa estrofa…
Gracias Luna llena…
Excelente texto, Luna. Me quedo con la idea de que la tradición es proceso, nunca estructura que es para mí novedosa.
En cuanto a la afirmación de que no existe LA historia, tengo un amigo historiador que se ofendería, Melkor. La historia existe como disciplina supuestamente científica y racional, tiene un método y un objeto de estudio. Se puede ser un profesional de la historia según el racionalismo occidental.
Igual, adhiero profundamente a la idea de que no existen los hechos; existen las interpretaciones de los hechos como diría mi amigo Federico.
Gracias Cebolla y en verdad pensamos en tradición como algo estático e inamovible pero no es asi. Es mucho más dinámica de lo que todos creemos y se va haciendo con el día a día.